Tecnología Educativa
La tecnología educativa es "el espacio intelectual pedagógico cuyo objeto de estudio son los medios y las tecnologías de la información y la comunicación, en cuanto formas de representación, difusión y acceso al conocimiento y a la cultura en los distintos contextos educativos: escolaridad, educación no formal, educación informal, educación a distancia y educación superior".
Realizar la aplicación de herramientas tecnológicas en ámbitos educativos es lo que lleva a ser a la tecnología educativa lo que es hoy, una realidad en cada colegio, escuela, universidad e institución del mundo.
Siguiendo a Edith Litwin, se debe entender la tecnología educativa como el desarrollo de propuestas de acción basadas en disciplinas científicas referidas a las prácticas de enseñanza que, incorporando todos los medios a su alcance, dan cuenta de los fines de la educación en los contextos socio históricos que le otorgan significación.
Mundo Digital
Como dice Stiegler, estamos ante un cambio de época, la tecnología produce un cambio disruptivo que ha venido a transformar y hacer que nada vuelva a ser igual. Ha modificado la forma de comunicarnos, relacionarnos y conectarnos, además de producir cambios en el mundo del trabajo y las actividades económicas.
La velocidad del desarrollo de las tecnologías es sorprendente. Estamos siendo testigos de un avance tecnológico nunca antes visto, con tasas de crecimiento exponenciales en áreas como procesamiento de datos, capacidad de almacenamiento en la nube y velocidad de transmisión de datos.
Hoy en día, los usuarios o consumidores de tecnología están llamados a la creación, son los productores de sus propios contenidos digitales. Cualquier persona “ahora intervienen sus fotos, editan sus videos, se apropian y crean sus propias colecciones de música, y rearticulan textos que pueden contener varios modos de comunicación (palabra, música, imagen) al mismo tiempo.” (Dussel y Quevedo, 2010)
Esto permite que los jóvenes utilicen otros modos de comunicar sentidos, que involucra su propia estética, visión, formas de comunicación y expresión e incorporaría otros saberes y vivencias de su vida cotidiana, valiosas en el proceso de enseñanza-aprendizaje. “A partir de esto, entendemos que se les estarían posibilitando nuevos modos de habitar la escuela.” (Schaefer, 2013)